El 12 de septiembre, fiesta del Santísimo Nombre de María, tuvo lugar la Coronación Canónica de la imagen de la Virgen del Rocío en la Catedral de Málaga. En la homilía, el Sr. Obispo, Mons. Catalá, afirmaba que «coronar una imagen de María implica aceptarla como Reina de cielos y tierra, y acogerla en nuestro corazón como Madre y Maestra. Ella es Reina por su divina maternidad. Es Madre del Hijo de Dios y madre nuestra; su realeza deriva de Cristo, Rey del universo, y Ella es Madre del Rey invicto».