Foto de Gunjan Bhattacharjee

El delegado de Medios de Comunicación Social, el sacerdote Rafael Pérez Pallarés, invita a profundizar en el evangelio de hoy, 25 de noviembre (Lc 21, 1-4).

Jesús de Nazaret es observador. Contempla la vida que pasa alrededor. Y saca sus consecuencias. Hace una lectura creyente de la realidad. Y muestra a quien desee escucharle las enseñanzas que saca de lo que sucede. Valora la extrema generosidad de una viuda que contrasta con la mediocridad de quien da de lo que sobra. Ensalza una actitud necesaria en nuestros días y que en determinados casos brilla por su ausencia: el desprendimiento y la generosidad. Virtudes que nos hacen más humanos, mejores cristianos y más cercanos al sentir de Dios. Porque cuando damos lo que nos pertenece para Dios y los demás estamos demostrando libertad y grandeza de espíritu. Y así es un buen hijo o hija de Dios.

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