Foto de Daniel Reche

El delegado de Medios de Comunicación Social, el sacerdote Rafael Pérez Pallarés, invita a profundizar en el evangelio de hoy, 26 de diciembre (Mt 10, 17-22).

Conviene estar advertidos de que el cristiano será perseguido. Por causa de Cristo. Por causa del Evangelio. De la predicación del proyecto de Dios para este mundo. Hay quien se siente perseguido y achaca esa persecución a sus torpezas o maneras de conducirse en la vida. Pero eso es otra historia. Quien vive abandonado en las manos de Dios no está especialmente preocupado ante una eventual persecución porque sabe que el Espíritu del Padre hablará por él. Se sabe que en Dios es, se mueve y existe. El discípulo no es mayor que el maestro. Y esa certeza es garantía de perseverancia y consecuentemente de salvación. Aunque el dolor sea inmenso y la ruptura sangrante.

Colabora con la información diocesana