El periodista del Obispado de Málaga Antonio Moreno invita a profundizar en el evangelio de hoy, 13 de mayo, (Jn 10, 22-30).
El pórtico de Salomón era una amplia columnata que rodeaba el templo y que permitía, pasear sin exponerse a las inclemencias del tiempo. Como era invierno, Jesús se paseaba resguardado por este corredor sin esperar el chaparrón que le sobrevenía en forma de judíos que lo rodeaban indagando sobre su identidad. No tiene miedo a dar testimonio porque se sabe respaldado por el Padre, en plena comunión con él: «Yo y el Padre somos uno». Los niños suelen disputar a ver quién es el más fuerte de sus padres, el que tiene el coche más veloz... ¿Sabes, como Jesús sabía, que tu Padre "supera a todos"? No temas a las tormentas de la vida, resguárdate bajo su ala. Es invencible.
