El periodista del Obispado de Málaga Antonio Moreno invita a profundizar en el evangelio de hoy, 23 de octubre, (Lucas 12, 49-53).

Las palabras de Jesús pueden resultar escandalosas para algunos. ¿Cómo es eso de querer prender fuego al mundo? ¿No es Él el Príncipe de la Paz? La respuesta es que, efectivamente, él ha venido a traer su mensaje de paz y fraternidad entre los hombres, pero paz no significa ausencia de conflictos. La paz, para ser verdadera, tiene que ir acompañada de la verdad y de la justicia, por eso los cristianos estamos llamados a ser, como Él lo fue, signo de contradicción en medio de nuestra generación, desde la no violencia. Callar ante la injusticia o no proclamar la verdad en que creemos por no generar conflicto, no es buscar la paz, es acobardarse ante las amenazas de los poderosos.