San Juan Bosco

El último día de enero se celebra la fiesta de san Juan Bosco. Nacido en 1815 en Italia, a los nueve años tuvo un sueño que le reveló su misión: una mujer resplandeciente como el sol le dijo «Hazte humilde, fuerte y robusto y lo que tú ves que les sucede a estos lobos que se convierten en corderos, tú lo harás por mis niños».

En 1841 es ordenado sacerdote, y años más tarde funda la Congregación Salesiana dedicada a la salvación de los jóvenes, luchando contra la pobreza y la falta de formación y tomando como propio el lema: “Dadme almas, quitadme todo lo demás”.

En el santuario de Mª Auxiliadora se celebrará el triduo a san Juan Bosco, del 28 al 30 de enero, a las 19.30 horas, que estará animado por los distintos grupos de la familia salesiana. El 31, a la misma hora, tendrá lugar la Eucaristía solemne. Este día 31 el Centro Juvenil de Málaga tendrá con los jóvenes de sus grupos de fe una jornada de convivencia y juegos cooperativos previa a la celebración de la Eucaristía.

A nivel escolar desde el lunes 26 se vienen celebrando actividades como competiciones deportivas y musicales en las principales actividades se desarrollarán el viernes día 30 en la que el alumnado celebrará actividades, salidas, talleres…

Los más pequeños/as de la casa tendrán, espectáculo de magia y Gymhkana de actividades, visitas, del alumnado de Secundaria y Bachillerato, a otras ciudades; desayuno-convivencia y talleres, de diversas temáticas, impartidos por especialistas al alumnado de Ciclos formativos de formación profesional de grado medio y superior.

También en Antequera, los salesianos han organizado un amplio programa de actividades, entre las que destaca un encuentro con los párrocos y comunidades religiosas y que concluirán el día 30 con la Eucaristía y procesión.

Oración por el bicentenario de san Juan Bosco

Padre y Maestro de la juventud,
San Juan Bosco,
que, dócil a los dones del Espíritu y abierto a las realidades de tu tiempo
fuiste para los jóvenes, sobre todo para los pequeños y los pobres,
signo del amor y de la predilección de Dios.

Se nuestro guía en el camino de amistad con el Señor Jesús,
de modo que descubramos en Él y en su Evangelio
el sentido de nuestra vida
y la fuente de la verdadera felicidad.

Ayúdanos a responder con generosidad
a la vocación que hemos recibido de Dios,
para ser en la vida cotidiana
constructores de comunión,
y colaborar con entusiasmo,
en comunión con toda la Iglesia, 
en la edificación de la civilización del amor.

Obtennos la gracia de la perseverancia
al vivir una cota alta de vida cristiana,
según el espíritu de las bienaventuranzas;
y haz que, guiados por María Auxiliadora,
podamos encontrarnos un día contigo
en la gran familia del cielo. Amén