La Tercera Teniente Hermana Mayor de la Victoria, Pilar Escaño González, comparte su admiración por la devoción que los malagueños han demostrado hacia su patrona el tiempo que esta ha estado visitando distintos templos de la capital. Desde principios de mayo, recibe esas muestras de afecto en su santuario, al que regresó para seguir celebrando el Jubileo con motivo del 150º aniversario de la fundación de la hermandad.
Tras la peregrinación de la Virgen por distintas parroquias de Málaga, ¿Qué salud tiene la devoción a la patrona entre los católicos malagueños? ¿Cómo lo valoráis?
Después de esta experiencia, la salud de la devoción me ha sorprendido mucho, no me esperaba esta respuesta, que era nuestra intención acercar la Patrona al pueblo. Así que después de estos días la salud es excelente. La experiencia ha sido muy positiva, me ha enriquecido mucho ver con qué ojos miran las personas a la Virgen, ojos llenos de fe.
¿Cómo invitáis a los malagueños a acudir al Santuario en este mes de la Virgen?
Invitamos a los malagueños a que se acerquen a su Madre y Patrona. Ella nos espera, no se cansa de esperar, qué mejor que en el mes de mayo, mes de María, acercarnos para hablarle y escucharla. Una oración y una flor para María, nuestra patrona la Virgen de la Victoria.
¿Por qué este año es especial y cómo deben acudir?
En este año tan especial tienen que acudir con más ilusión si es posible, ya que es año jubilar y podemos alcanzar el jubileo, además de compartir un ratito con la Virgen. Tenemos que aprovechar esta oportunidad que se nos brinda.
