El 15 de octubre celebramos a la santa española más universal, Teresa de Cepeda y Ahumada, santa Teresa de Jesús o de Ávila.
Su ejemplo de vida ha traspasado con creces los claustros carmelitas para llenar de luz no solo a la Iglesia entera, sino al mundo de la filosofía o la literatura universal. Como afirman los carmelitas descalzos en la biografía de su fundadora, «Teresa no solo pertenece a Ávila, a Castilla o a España: pertenece al mundo entero».
Nacida en 1515, dejó un testimonio válido para el encuentro con Dios de los hombres y mujeres de cualquier condición o época histórica. Maestra de espiritualidad nos enseña a verlo a Él en medio de nuestra rutina.
En Málaga, además de diversas comunidades de hijos e hijas de su carmelo descalzo, entre otras instituciones de espiritualidad teresiana, contamos con una parroquia dedicada a ella en Málaga y otra en la Cala de Mijas donde celebrarán de forma especial su fiesta el día 15, con los niños nacidos durante el último año, y una romería, el 19.
Poema de santa Teresa: Nada te turbe
Nada te turbe,
Nada te espante,
Todo se pasa,
Dios no se muda,
La paciencia
Todo lo alcanza;
Quien a Dios tiene
Nada le falta:
Sólo Dios basta.
Eleva el pensamiento,
al cielo sube,
por nada te acongojes,
Nada te turbe.
A Jesucristo sigue
con pecho grande,
y, venga lo que venga,
Nada te espante.
¿Ves la gloria del mundo?
Es gloria vana;
nada tiene de estable,
Todo se pasa.
Aspira a lo celeste,
que siempre dura;
fiel y rico en promesas,
Dios no se muda.
Ámala cual merece
Bondad inmensa;
pero no hay amor fino
Sin la paciencia.
Confianza y fe viva
mantenga el alma,
que quien cree y espera
Todo lo alcanza.
Del infierno acosado
aunque se viere,
burlará sus furores
Quien a Dios tiene.
Vénganle desamparos,
cruces, desgracias;
siendo Dios su tesoro,
Nada le falta.
Id, pues, bienes del mundo;
id, dichas vanas,
aunque todo lo pierda,
Sólo Dios basta.
