Más de un centenar de feligreses de distintos puntos de la diócesis han participado en el Curso Diocesano de Ministros Extraordinarios de la Comunión que se ha venido desarrollando los sábados 8 y 15 de noviembre, días en los que también han podido comprar la medalla oficial de la Diócesis para los ministros extraordinarios de la comunión.
El curso tuvo lugar en el salón de actos de la parroquia de San Lázaro, en Málaga, y los destinatarios han sido los actuales ministros extraordinarios autorizados por el Obispado y pertenecientes a las parroquias, capellanías, instituciones diocesanas, cofradías y movimientos, además de los candidatos que, en un futuro, pudieran desarrollar este ministerio, o lo realizan en determinadas ocasiones.
En la segunda de las sesiones también participó el obispo, Mons. Satué, quien animó a todos en su tarea. «Ha tenido muy buena asistencia, a pesar de las inclemencias del tiempo, con participantes venidos de toda la Diócesis. La presencia del Obispo, al inicio de la jornada, ha animado mucho a todos. D. José Antonio ha conocido a parte del Equipo Diocesano de Liturgia. Además, de la formación, ha sido una mañana bonita de convivencia, en la que hemos disfrutado todos», explica el delegado de Liturgia, el sacerdote Alejandro Pérez.
«Muchísimos cristianos realizan este servicio generoso en nuestras comunidades ayudando a distribuir la comunión y llevándola a los enfermos e impedidos. Ellos merecen nuestra nuestra atención y una formación adecuada para dicha labor pastoral. En ambas mañanas, este curso ha respondido a las específicas necesidades formativas y técnicas de quienes prestan este extraordinario servicio litúrgico», añade el delegado de Liturgia.
Medallas
En estos dos días del curso estuvo también a la venta la medalla oficial de la Diócesis para Ministros Extraordinarios de la Comunión, «que podrán colocarse visiblemente cuando lleven la comunión a los enfermos. Esta medalla se puede colgar al cuello con una cadena o con un imperdible en la ropa. Después del curso, también se podrá adquirir en el Santuario de la Victoria y en la tienda de las hermanas nazarenas», explican desde la Delegación.
Para comprarla, los interesados deben acreditarse como ministros extraordinarios con la autorización que tienen del Obispado, o bien el párroco las puede comprar con el listado de sus ministros.

