El miércoles 12 a las 20.00 h. en la plaza de la Constitución, más de 80 personas se reunieron para recordar a las víctimas mortales de la migración forzosa. El Círculo de Silencio contó, en esta ocasión, en Málaga, con el testimonio de Ebrima, natural de Gambia, que habló de su experiencia de un sistema económico que mata los sueños y, también, en ocasiones, incluso de forma literal.
Según la Organización Internacional de las Migraciones dependiente de la ONU, en 2024 al menos 8.938 personas murieron intentando cruzar alguna de las fronteras del mundo. La historia tras cada una de esas cifras atrae el foco del Círculo de Silencio de este mes de noviembre. «El mes de noviembre celebramos y recordamos nuestros seres queridos fallecidos. Hermanos y hermanas nuestros mueren cada día en su tránsito migratorio y hacer memoria, justicia y reparación para con ellas se convierte en una necesidad. Porque tienen nombre, porque tienen historia y rostro», afirmó en su comunicado la Delegación Diocesana de Migraciones. En el contexto español y de rutas euro-africanas, la ONG Caminando Fronteras ha registrado, en los primeros cinco meses de 2025, 1.865 muertes o desapariciones, 342 menores. Desde la Diócesis de Málaga, se afirma que «las causas de las migraciones forzosas las podemos nombrar: pobreza extrema, conflictos, cambio climático, robo de recursos (pescas, agricultura), desestabilización política. Muchos migrantes parten con lo mínimo, en condiciones desesperadas. A esto se suma la extorsión, las embarcaciones sin mantenimiento y rutas clandestinas. Este no es solo un problema de la mal llamada migración irregular. Es una crisis de humanidad. Cuando 30 personas mueren cada día intentando alcanzar un mundo mejor ¿Qué estamos haciendo para evitarlo? ¿Cuándo dejaremos de normalizarlo?». Para ello, elevaron públicamente las siguientes denuncias: ignorar el deber de socorro: muchas embarcaciones desaparecen sin que se haya activado un rescate oportuno. Caminando Fronteras lo califica como “omisión del deber de socorro”; ausencia de rutas migratorias seguras y legales: la falta de alternativas seguras empuja a las personas a asumir riesgos extremos; falta de datos completos y transparentes: la cifra real de muertes es mucho mayor. La invisibilidad perpetúa la impunidad;, y priorizar contención por encima de protección de vida humana: las políticas migratorias se orientan al control antes que a la salvaguarda.
Ante eso, los convocados manifestaron una serie de peticiones: priorizar la vida humana. Cada cifra es un nombre que fue, un proyecto truncado, un alma que no encontró tierra firme; implementar y financiar mecanismos de rescate y acompañamiento humanitario reales. En el mar, en frontera, en rutas terrestres: no basta con controles, hace falta humanidad activa; crear vías legales de migración y tránsito seguro. Porque manos tendidas evitan brazos hundidos; datos, transparencia y rendición de cuentas. Conocer cuántos mueren y por qué es requisito para prevenir. Los registros deben ser públicos, detallados, verificables; cambio estructural en las políticas de origen, tránsito y destino. Atacar las causas profundas: desigualdad, cambio climático, conflictos, explotación, economía salvaje, y memoria y visibilidad de los que no volvieron. Porque la impunidad de la muerte migratoria es también la muerte de la memoria. Estamos negando la posibilidad de elaborar el duelo de miles de familias al año al no encontrarse sus cuerpos.
En un gesto que quiso recuperar la memoria de tantas personas que han sido tragadas por el mar en su proyecto migratorio, se encendieron velas con los nombres de algunas víctimas reconocidas: Lorenzo, Edwin Gilberto, Mawda, Omar, Mohamed, Brayan Orlando, Snaid, Ibrahim, Abdul, Mariam y Osato (estas dos últimas con sus respectivos bebés no nacidos), y algunos desconocidos, pero no olvidados, como el nº 119 R3.
El Círculo contó con el testimonio de Ebrima, natural de Gambia y residente en Casa San Juan.
CITAS EN MÁLAGA
Además de en la capital, el Círculo de Silencio reunió también a un numeroso grupo de personas en sus otras convocatorias en la provincia: Alhaurín de la Torre, Arriate, Churriana, Yunquera, El Burgo y Cuevas Bajas.
