En tiempos de pandemia, el cine, por lo que de terapéutico tiene, es necesario. El cine permite mirar hacia adelante, aunque sea, por unos instantes; ayuda a sumergirnos en historias de ayer y de hoy, hasta el punto que consigue abstraemos de las preocupaciones e impulsa reflexivamente hacia las postrimerías o a vivir historias ajenas que identificamos como propias; da igual.