El domingo de la Sagrada Familia el Papa Benedicto XVI se dirigía a los participantes en la Eucaristía del Encuentro de las familias, celebrado en Madrid, con estas palabras: “La familia es ciertamente una gracia de Dios, que deja traslucir lo que Él mismo es: Amor. Un amor enteramente gratuito, que sustenta la fidelidad sin límites, aún en los momentos de dificultad o abatimiento. Queridas familias, no dejéis que el amor, la apertura a la vida y los lazos incomparables que unen vuestro hogar se desvirtúen”.