A mediados de septiembre, los
centros formativos de la diócesis
abren su plazo de matriculación,
y ponen la Teología al alcance de
todos los seglares. Y es que, como
dice nuestro Proyecto Pastoral
Diocesano, “estos tiempos recios
reclaman una fe especialmente
viva, que implique no sólo a la
mente y a la voluntad, sino también
al corazón y, en consecuencia,
al comportamiento”.