Victoria (la llamamos así para preservar su identidad) es una de las jóvenes acogidas en el proyecto “Vive y camina” de las hermanas Adoratrices, en Málaga. A sus veintipocos años, María ha sido víctima de trata. Fue engañada y captada por una mafia que la utilizó como mercancía. «Me vi en la calle, sola y desprotegida y pensé “no puede ser que, como me están diciendo, esto sea lo único para lo que sirvo”, y ahí fue que me encontraron las hermanas Adoratrices, y me rescataron», recuerda emocionada María.