Las bodas que se celebran en estos meses del año asumen el riesgo, desgraciadamente poco probable a tenor de la pertinaz sequía, de que se celebre bajo un manto de agua, más o menos generoso. Por eso, continúa la costumbre de llevar huevos a Santa Clara. En la diócesis de Málaga contamos con varios conventos de clarisas, algunos en la capital y otros en localidades como Coín, Antequera, Ronda o Vélez Málaga, a los que llevar los huevos.